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Antes que nada, déjame decirte que me parece increíble comprobar la cantidad de bares y restaurantes que hoy en día siguen pagando penalizaciones por energía reactiva.
Y eso que es un tipo de cliente que «sufre» constantemente la visita de los gestores energéticos y también de los chavales de la carpetita que no tienen nada claro lo que hacen, pero venden contratos.

Alguno de ellos ofrece también el montaje de baterías de condensadores, aunque en muchos casos, tanto en el estudio como en la instalación, se cometen los cinco errores de bulto que te enumero a continuación:

1) La reactiva es muy pequeña y la amortización se alarga años y años con lo que no es rentable. Aún así, se vende.
2) La batería está mal calculada porque no se usan datos suficientes, es de menos potencia que la que corresponde y no trabaja bien.
3) No se instalan escalones de poca potencia y los consumos pequeños no se compensan.
4) La batería se coloca en un sitio donde se llena de grasa o sufre altas temperaturas.
5) El equipo no se mantiene de ningún modo.

Con todo esto, la batería llega un día que deja de funcionar, nadie se preocupa y en las facturas reaparece la penalización, con lo que volvemos al inicio.